![]() | Por: Zaide Carrera, directora de Carrera Image Consulting El traje sastre es símbolo de negocios, formalidad y elegancia. Pero debes aprender el significado de los colores, para que tu atuendo proyecte el mensaje que deseas transmitir Sin duda alguna, un favorito en el guardarropa de hombres y mujeres de negocios es el traje sastre, que desde su creación en Inglaterra ha sufrido pocas variaciones. Se le llama “Traje Sastre” precisamente porque eran prendas confeccionadas únicamente por los maestros de la sastrería en Londres, a la medida y estilo propio de cada cliente. Desde siempre el traje sastre ha contado con tres prendas básicas: saco, pantalón y chaleco. Aunque con el paso de los años y para efectos prácticos, en el mundo corporativo el chaleco se ha suprimido y para las damas, el pantalón ocasionalmente se cambia por falda. Cabe destacar que para efectos de autoridad en una mujer empresaria, la falda tiene más peso que los pantalones o un vestido. | |
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El traje sastre es símbolo de negocios en cualquier país y a la hora que sea. No se puede negar que es también símbolo de formalidad y elegancia. ¡Ah!, pero hay que cuidar un detalle importante: lo que lo distingue y puede hacer más particular para ciertas ocasiones o temporadas son las telas, colores y combinaciones de accesorios con los que se vista. Por ejemplo, hablando de la simbología del color, no tendrá el mismo efecto en una junta directiva, que el expositor vista un traje sastre en color azul marino que uno negro o uno gris, aun cuando los tres sean colores “serios”. Vamos a analizar algunos de los colores más populares para éste exitoso atuendo de negocios:
Ahora bien, el que el traje sastre sea el atuendo más común para el mundo empresarial, no quiere decir que éste sea un uniforme. No, ¡de ninguna manera! Asegúrate de elegir un buen traje para que cause el efecto para el que se pretende: distinción. TIPS, LO QUE DEBES CUIDAR: *Invierte en un buen traje, no compres prendas por separado que puedas combinar, se notará la diferencia. *Cuida que la textura de las telas que combinas (traje, camisa, blusa, corbata) tengan el mismo nivel de refinamiento, así como los accesorios, de lo contrario; una mala corbata puede abaratar todo tu atuendo. *La tela de confección debe estar arriba de los 100 hilos, revísalo en la etiqueta. *El cuello debe tener un refuerzo de fieltro. *Los botones nunca deben ser de plástico. *El corte de saco y pantalón deben ser adecuados para tu tipo de cuerpo, pide asesoría en el lugar donde lo adquieras y solicita que le hagan ahí mismo los ajustes y alteraciones si llegan a ser necesarios.
Recuerda que un traje es una inversión, tanto en su compra como en su mantenimiento. No escatimes en enviar a la tintorería tu traje, pues para que éste cumpla su función en términos de comunicación e imagen, es indispensable que se vea bien cuidado. Existen también tintorerías que se especializan únicamente en corbatas, esto te garantiza que tus prendas tengan un mayor tiempo de vida efectiva. Esperemos que ahora sí “te haya quedado el saco” y la información de éste artículo te sea muy útil para tu próxima inversión en un traje, o te sirva para destacar tu seguridad en una reunión de negocios y ámbito laboral. Recuerda que: tener una buena imagen ya no es únicamente vanidad, ahora más que nunca… es una necesidad.
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